jueves, 15 de mayo de 2008

escribir sobre papel

Hace aproximadamente un año me compré mi Moleskine y pasó enseguida a convertirse en mi diario personal, en ella he ido anotando sentimientos, pasiones, he dibujado cosas, son anotaciones a bote pronto de un año, curiosamente me quedan ya pocas hojas de esa libreta y me tendré que comprar otra, la verdad es que tengo ganas, estrenar libreta es algo especial, la suavidad del papel inmaculado, terso, virgen, porque ahora ya la Moleskine, después de haber estado en mil sitios, en todos mis bolsos y mochilas, haber sido profanado por la tinta de incontables y diversos bolígrafos se ve más viva, usada, con cicatrices, más gastada también y más gordita porque en el compartimento bolsillo del final he ido guardando algunas cosillas, una cinta que pone Hisashiburi Desu de la fiesta sorpresa de Carlota, copias de mi historia médica, una carta que me dió Maica y un punto de libro que me regaló mi profesora de Alemán. Y porque escribo esta entrada, porque me he dado cuenta de que para escribir me encanta hacerlo sobre papel, cualquier relato de los que había en el espacio anterior tiene su inicio en una hoja de papel, donde va tomando forma, tacho cosas, añado otras, pero siempre en papel, por lo que necesito comprarme una libreta para escribir cosas además del diario personal porque a veces tengo ideas y acabo escribiendo en servilletas de papel o en cualquier soporte posible para tinta o carboncillo, así que en cuanto se me termine la Moleskine además de comprarme otra me compraré una libreta para escribir a ver qué sale de ahí.
Todos los frutos de las letras sobre papel los compartiré con vosotros y por supuesto se aceptan las críticas porque sin ellas no se mejora, sin ellas no pueden las historias tener vida.

Un abrazo de papel, liso, sencillo, en blanco.