viernes, 20 de junio de 2008

Un pequeño refugio


El mirador al que hago alusión en recomendación del momento es el de la foto. Cuando en días como hoy veo que a veces el dinero puede comprar muchas cosas, o los clasismos de los que a veces soy testigo en mi trabajo me gusta irme a este mirador, bajo del coche, respiro hondo, cierro los ojos y cuando los abro me espera esta maravillosa vista que nadie puede comprar. Hoy me han dicho algo acerca de mi trabajo que me ha gustado y es que tengo la habilidad de tratar a toda la gente igual de bien independientemente de su cuenta corriente, y yo he pensado, eso no pasa siempre? Debería ser así pero a veces hay personas que reciben mejor trato humano que otras en función de los ceros de su nómina. Esas cosas a mí me dan rabia y mi pequeña rebelión es tratar a todo el mundo igual de bien, así por lo menos gente que ha ahorrado durante todo el año para pasar unas vacaciones en un complejo como éste recibe el mismo trato agradable que personas que no han tenido más que nacer con un apellido. No pienso que las segundas sean peores que las primeras, pero pienso que todas las personas independientemente de su estrato social merecemos el mismo respeto, otras cosas como el lujo, los caprichos se pueden comprar con dinero pero el trato servicial y humano no.
Así que cuando veo este paisaje pienso, que aún hay cosas en este mundo que son para todos, todos podemos subir a este mirador y deleitarnos con este regalo de la naturaleza y éso me hace sentir muy afortunada, cuando estoy en el mirador y me acaricia el sol en la cara y la brisa mete sus dedos entre mi pelo me olvido de que trabajo en un complejo de cinco estrellas, del dinero, de los números rojos en mi cuenta corriente y pienso que merece la pena seguir tratando a las personas como tales y que de alguna forma mi pequeña revolución humana tiene sentido.


Un abrazo valioso como un rayo de sol.