martes, 24 de junio de 2008

Un sentido: hacia delante


Hoy he visto las fotos que mi padre ha puesto de mí en Facebook, me he reido mucho, he visto los cambios, qué mona era de pequeña!!!! Pero sin embargo mi foto preferida es la que he puesto para esta entrada. Me gusta la sonrisa, tan natural, tan feliz, y es que los momentos pasados ya no volverán pero la esencia de quien soy, esa niña que se sonríe en la foto, a veces hoy aún soy capaz de sonreir así, poco a poco aprendo a no tener miedo de sonreir, a mostrar que disfruto de las cosas. Las fotos es lo que tienen revelan mucho sin quererlo. A veces pienso que una de las cualidades que tengo que más me cuesta gestionar es tener tan buena memoria, y porqué es malo, pues porque recuerdas lo bueno con total precisión pero también los momentos duros y malos. En este momento de mi vida estoy en el proceso de aprender a cribar las memorias, dándome cuenta de que a veces tengo la tendencia de pensar que tiempos pasados fueron mejores, de engancharme irremediablemente al pasado y como dice Jorge Drexler: todo tiempo pasado es peor, no hay tiempo perdido peor que el perdido en añorar. Porque lo crea o no, lo sienta o no mi sonrisa ahora cuando sonrio de verdad es más bonita que la de esta foto.

Un abrazo con una sonrisa de placidez en los labios mientras las cigarras cantan acompañando los violines de la maravillosa música de Rodrigo Leao.