domingo, 6 de julio de 2008

es curioso

Es curioso que haberme bañado en una playa como dios me trajo al mundo me haya dado tanta paz, es una sensación especial como volver a los orígenes a esos instantes en que el ser humano no estaba tan contaminado por las cadenas de la cultura. Quién quiere bikinis y bañadores cuando uno se puede bañar desnudo, a ver no es que me vaya a dar ahora por bañarme en pelotinguis en todos los lados pero sí en aquellas playas donde las miradas son limpias y la desnudez se vive como un fenómeno natural. Me gusta la playa nudista del Portús, la gente es natural, libre y yo me he sentido allí libre, en paz conmigo y mi cuerpo, allí no me preocupaban mis estrías ni mis michelines, la sensación de liberación de vida era tanta que eclipsaba todo lo demás.
Qué gran regalo para mi cumpleaños.
El mar, tumbarme en su líquido lecho que me envuelve, dejarme mecer por las olas mientras me bebo el azul del cielo y la nata de las nubes y mis oidos se deleitan con la sinfonía de piedras rodando en el lecho marino, vaivén, son de mar, un regalo precioso para mi en mi 29 cumpleaños, qué pena descubrirlo tan tarde, qué bien saber que ahora lo he descubierto.
Y qué decir de mi fiesta de cumpleaños, qué gusto invitar a amigos a la casa y disfrutar de todo, de la preparación, de la comida, de la conversación y de la compañía, sin necesidad de nada con mis amigos soy más yo que nunca, qué gusto tener gente tan maravillosa en mi vida!

Un abrazo desde mi rincón del mundo