sábado, 26 de julio de 2008

I do not need another hero


Llámame niña pero hay una parte de mí que adora esos momentos en que ansiosamente espero a arbir las páginas de un cómic después de haberlo comprado en la tienda. Últimamente por motivos económicos no me doy ese lujo pero me los bajo, lo sé soy una piratilla pero es lo que pasa cuando se es del club mileurista! y es que hay prioridades mejores y más importantes que comprarse el último cómic. Pero volviendo al tema, adoro ese momento, y es que siempre suele ser así en que me tumbo en la cama y dedico tiempo a devorar las viñetas que tengo delante, y eso suele ir acompañado de una coca cola light con hielos y una rodaja de limón (ésto señores es importante, es como quitarle la oliva al maritini!).
Últimamente me he vuelto más sibarita con lo que leo, antes era todo, ahora son unas pocas series las que sigo, entre ellas a Lobezno soy una incondicional de este héroe de corazón herido y cuerpo de adamantium, y es que al igual que Lobezno el amor es para mí un misterio y agua que se escapa de las manos, cuando encuentro a alguién no es la persona adecuada o simplemente no le intereso, o simplemente no es el momento o vete tú a saber y es que si espero a que confluyan los astros pues me puedo simplemente hinchar. Y es que siento debilidad por esos superhéroes castigados por su pasado pero que quieren seguir intentado huir de él, a veces me gustaría decirles la sombra del tiempo no es suficientemente larga para huir de las sombras de uno, llega un momento en que te atrapan por lo que querido superhéroe a veces es mejor darse la vuelta y afrontar el miedo y el pasado arraigado en el presente. Es duro ser un superhéroe pero después de leer muchos, muchos cómics me doy cuenta de que en el fondo es más difícil ser humano, porque por muchos poderes que uno tenga los humanos no podemos escaparnos de esa inevitable realidad de que nuestro corazón, nuestra esencia, nuestro ser no es irrompible. Así que está muy bien leer cómics de superhéroes y disfrutarlos pero queridos míos, Tormenta, Cíclope, Daga y Puñal, Lobezno y todos ustedes a estas alturas me he dado cuenta de que no necesito a ningún superhombre a mi lado para sobrevivir al mundo, sólo a mí misma teniendo la valentía suficiente de mirar de cara al espejo de la vida y reconciliarme con la mujer que veo delante mío, y para éso queridos no hace falta ser un superhéroe, sólo hace falta quitarse la venda de los ojos y ver con los cinco sentidos.

Un abrazo humano desde las tripas y el corazón!