lunes, 28 de julio de 2008

odio los lunes

Odio los lunes tanto como Mafalda la sopa de cebolla o Calvin a la Srta Carcoma. Son ésos días horribles en que todos los errores que la gente ha cometido el fin de semana salpican mi mesa y todo el mundo espera que se los resuelva como si yo tuviera una varita mágica o una pócima para que todo vaya bien. Sí lo reconozco, me ha costado darme cuenta pero soy buena solucionando conflictos pero a veces las cosas claman al cielo, y la cosa es que en el trabajo yo no suelo enfadarme mucho, porque entiendo que todas vamos estresadas, que todas tenemos trabajo pendiente, y pun y pan, pero cuando llega alguién a tocarme las narices llega un ponto que me dan ganas de decirle mira tócate las tuyas que también tienes, pero claro, antes que eso respiro hondo, me concentro en encontrar el lado positivo de las cosas, que lo tiene, y digo déjalo ahí y cuando tenga un momento lo miro y veo a ver qué puedo hacer. Los lunes yo soy Mrs Fix It, es decir arreglatodo, y a veces cansa ser responsable y amable con todo el mundo porque no te creas que la gente lo es con una, pero claro tampoco es que sea amable porque quiera que sean amables conmigo, no sé si me explico, es que sencillamente soy amable y servicial.
Así que esta tarde que no puedo ir a la Atalaya a desahogarme con la montaña porque tengo sesión al menos me tomaré una cerveza con Raquelica y brindaremos por los buenos momentos como el que estemos teniendo, porque en el fondo yo no vivo para el trabajo sino para esos momentos únicos en que palomitas en mano y coronita en otra me río de lo mucho que me quejo.

Abrazos de mesa de escritorio llena de papeles, es decir, rápido pero sentido