martes, 1 de julio de 2008

Un simple paso

Hoy en el libro de frases que tengo en la entrada de casa la frase para hoy era:

Por muy lejos que vayáis,
Por muy alto que subáis,
Todo empieza por un simple paso

Últimamente me daba la sensación de que andaba hacia atrás o que simplemente no avanzaba, que me encontraba más perdida que nunca, y es cierto me encuentro más perdida que nunca porque por fin he dado un paso y uno de mis pies está más allá del lindo linde, al fin he dado eso paso a pesar de que pensaba que nunca lo daría, lo malo de estar en territorio desconocido es que ninguna de las estrategias anteriores son válidas, lo bueno es que todo es posible y hay un nuevo mundo que explorar o un viejo yo que mirar desde un nuevo punto de vista.
Lo interesante de conocerse es reconocerse, es decir darme cuenta de que realmente me siento a gusto con las decisiones que voy tomando, y valoro el trabajo que me ha costado llegar hasta donde estoy. Y es que ahora las cosas no me obsesionan, reprimo menos mi deseo y soy más sincera conmigo misma y por tanto con los demás, me juzgo menos y vivo en definitiva más relajada y feliz.
Javier Arenas un psicoanalista tiene una frase preciosa para los puntos de inflexión de la vida:

Lindos lindes donde los nombres cambian las cosas y las cosas cambian de nombre.

Es una frase certera, una vez que aprendo a nombrar mis emociones soy más consciente de ellas y puedo actuar desde ellas. Para poder subir primero he de darme cuenta de que estoy abajo, después contactar con la necesidad de subir y por último llevar a cabo la emoción. No es lo mismo pulsionar que vivir, ser consciente de la emoción que mueve me ayuda a ser coherente y a estabilizarme, sin la consciencia me siento como una brújula sin norte que simplemente da vueltas sin sentido.
Ahora que he descubierto el norte, el centro de las polaridades y que soy consciente de que todo está contenido, que no tengo porque ser una cosa u otra siempre, sino que fluctuo de los extremos al centro la vida se hace más liviana e interesante, existen ahora miles de facetas de mi persona que explorar eso sí desde la libertad del que se siente en camino.

Un abrazo cargado de polvo del camino