domingo, 27 de julio de 2008

Un trato conmigo misma


Hoy me propongo un trato.
Dotar de alas de mariposa a mis sueños y dejarlos volar libres por el azul del cielo moteado de nubes blancas.
Y mientras vuelan libres permaneceré en tierra con los pies descalzos, sintiendo el abrazo del polvo en su planta.
Hoy firmo conmigo misma un trato.
Con pluma de alas y tinta de vida latiendo en mis venas.
Y después de un tiempo llamaré a mis mariposas y ellas vendrán a mis manos y las abrazaré con la ternura del artesano que saca la vasija del horno cuando ya se ha enfriado.
Y cuando mis sueños sean míos por sentidos no perderé la sensación de raíz en los pies.
Y así arraigada como el junco flexible me dejaré mecer por la brisa del destino con un poco de miedo pero con la esperanza del que otea un nuevo horizonte.
Hoy acepto el trato de vivir esta vida que es mía y por fin dejaré de ser arcilla en manos de otros para ser alma en un cuerpo humano que por naciemiento siempre fue mío.
Hoy le doy la mano a la vida para dar el paso más allá del lindo linde.
Hoy por fin acepto vivir siendo yo misma.