martes, 19 de agosto de 2008

Bendita sea una buena ducha

Bendita sea la ducha al llegar a casa, esa que limpia el alma del ruido del día, de la contaminación laboral, de las prisas y los agobios.
Y que gusto dejar el agua correr, fría por este cuerpo entumecido por horas de estar sentada delante de un ordenador. Después del email número 20 todos me parecen iguales, siempre las mismas respuestas y preguntas. Y hoy que me he reservado la tarde y la noche para mí misma, he ido al Mercadona porque desde hace semanas no he ido, compro lo justo, lo necesario y esos pequeños caprichos que hacen la vida más llevadera. Coloco las compras después de disfrutar de la bienvenida de Kumo que hoy está de buen humor, paso la aspiradora, la fregona y al fin el mejor momento de un mal día: la ducha, la caricia del agua que cura, que hace renacer los sentidos y vuelvo a ser yo, pelo negro cayendo sobre mis hombros, piel tostada por el sol del verano, y al fin me reencuentro conmigo misma en el espejo y sonrío, quién nos iba a decir a nosotras que llegaríamos a querernos le digo a la mujer que me devuelve la sonrisa.
Leo unas líneas del Principito en la terraza mientras el viento seca mi pelo, disfruto de la calma del hogar sin las cargas del trabajo, y merece la pena seguir ahondando en mí misma, seguir conociendo a la niña y a la mujer tras la máscara, sigue mereciendo la pena cada vez más vivir.

Un abrazo de agua dulce y fría de manantial.

1 comments:

Asia dijo...

sabes que, es un placer leerte!!!Que bien que hay gente en este planeta que sabe vestir las palabras y dar tanto color a una simple frase compuesta en las letras y puntos...me encanta :-)