miércoles, 20 de agosto de 2008

cicatrices y heridas

Ey dos entradas en menos de dos minutos, estoy desatada como diría Ramón.
Estaba devolviendo el libro de Molly Mouse goes shopping a la estantería y me he acercado a esa caja que tengo en el cuarto de invitados con cosas de Valencia que aún no he desembalado, y es que de mi pasado aún hay heridas que no han cicatrizado. Pero veo las cicatrices y me alegro de verlas, porque significa que a pesar de las dos o tres heridas abiertas hay otras que a base de ilusión, cariño y amistad poco a poco se han cerrado dejando grietas en mi personalidad por donde la energía ya no se escapa. Y las cicatrices permiten a este pequeño corazón de pájaro ya no tan asustado a seguir latiendo.
Y he reparado en un paquete de pelotas Penn Pro que ni siquiera había abierto y quién sabe por qué las guardé, probablemente las últimas de una etapa que aún me duele recordar, y me he sentado en la habitación vacía y oscura y no me he atrevido a abrir el paquete, aunque probablemente no valgan ya porque han perdido presión, pero es la sensación de derrota, si ahora mismo me pusieras una raqueta delante ni siquiera sería capaz de cogerla sin sentir ganas de salir corriendo, y es una mezcla entre desear otra vez esa sensación entre las manos, la vibración transmitida por la pelota al chocar contra las tensas cuerdas, y la sensación de querer salir corriendo, si hubiera una época de mi vida que quisiera borrar sería ésa, ésta es la vez que más hablo de ella, pero sé que con tiempo y ayuda llegará un momento en que la visión de una raqueta no consiga hacerme revivir con tanto realismo una época de mi vida.

2 comments:

Asia dijo...

ya, casi todos las tenemos....pero por lo menos es una prueba que de verdad estamos experimentando y viviendo la vida entera tanto sus derrotas como momentos maravillosos y eso debe hacernos concientes de lo rico que estan la viviencias humanas :-)

Marisol dijo...

muchas gracias por tu comentario Asia, es un placer y un honor tenerte entre mis amigas.
Un abrazo enorme!