viernes, 8 de agosto de 2008

Las mañanas de mi mundo


Añádele a esta imagen el ronroneo suave y placentero de Kumo, la suavidad de su pelaje bajo mis manos, el canto caótico pero armonioso de pajarillos y tendrás las mañanas de mi mundo. Así me suelo despertar yo, abro los ojos y ahí está mi fiel gato y este trozo de cielo que se filtra por mi ventana, los cables de la luz como cuerdas tensas de violín evocando aires de música clásica en mi cabeza. Y si pienso en instrumentos de cuerda pienso en Boccherini y su música de la strada di Madrid, en los conciertos para violín de Mozart, ahhh los días que me despierto con música clásica sonando en el alma pero no de piano sino de cuerda son días preciosos. Es la sensación del niño que abre la caja de música, todo está contenido en ella, abrirla es sentir que todo va bien.
¿Cómo no sentir que cada día es un regalo cuando al abrir los ojos me contempla el cielo abierto?

Un abrazo de nube, blanca, suave de algodón.

1 comments:

Manuelita dijo...

como me gustaria despertarme todos los dias de esta manera!!!!
un abrazo