domingo, 14 de septiembre de 2008

A Raquel

A Raquel que me enseña que tan importante es aprender a dar como a recibir, que es una orquídea salvaje que nadie puede prenderse en el ojal de la solapa, que es mujer, que me regala el maravilloso don de su amistad, sus brazos llenos de calidez, sus palabras llenas de sabiduría, a Raquel por ser esa compañera infatigable de aventuras, llanto, cervezas y feminidad, por ese duende que se vislumbra tras el brillo de sus ojos, por sus lunares, por su arte.
Va por tí potro salvaje que recorres la llanuras de este vasto universo regalándonos a todos tu presencia.

Se ve que esta etapa del viaje va de mujeres, el otro día Carlota hoy Raquel, qué afortunada soy de tener tan buenas compañeras de viaje.

Un abrazo a medio camino entre niña y mujer =P

2 comments:

Anónimo dijo...

Wenaaaaass??? hay alguien ahi???upppps me da algo de verguenza escribir por aquí...estooo.... que si acaso ya te digo luego cuando tenga frente a mí esos ojos chisporroteantes que te quieroooo!!! y te diré GRACIAS por saber mirar, compartir y comprender esta llamada salvaje(y llamarada)que me hace arder y que menos mal que hay gente a mi alrededor como tú. que me enseña a enfriarme y a saber utilizar mi fuerza para no chamuscarme ni chamuscar jejeje y poder seguir mi instinto cuando me hace bien.Un besico salvaje

Marisol dijo...

Gracias por el comentario Raquel, que has quedado como anónima pero aquí dejo constancia de que eres tú!
estoy deseando verte para que me des un abracito por la entrada, qué gustito tu amistad!