viernes, 17 de octubre de 2008

Debajo de esta piel

Debajo de la piel todos somos personas, puedo intentar esconderme detrás de miles de máscaras pero en el fondo es un desgaste de energía inútil porque nunca podré escapar de mí misma, así que mejor aceptarme como soy ahora mismo y darme cuenta de que este estado presente es variable y cambiante y que siempre hay esperanza de que las cosas vayan a mejor y que las posibilidades son directamente proporcionales al tiempo que invierto en cuidar de mí misma, conocerme y aceptarme. Siempre tendré miedos y fantasías y sólo siendo consciente de ellos seré capaz de entenderlos y no proyectarlos en otras personas, sólo entendiéndolos seré capaz de responsabilizarme de ellos y en esa medida seré mucho más asertiva y comprensiva con los demás y mis relaciones con el resto de personas serán más sanas.
Y por qué os cuento todo este rollo pues porque hoy ha sido un día de tragar carros y carretas, de lidiar con marrones uno detrás de otro, y me he dado cuenta de que muchas veces los gritos de otras personas sólo son intentos tontos y fallidos de esconder la inseguridad y que por tanto no deben afectarme personalmente.Éste es un gran paso para mí por chorra que parezca, darme cuenta de que los recelos de los demás no tienen porque ser provocados por mí sino por sus propias inseguridades y miedos, y que comiendome la cabeza no voy a solucionar nada.
Existe en la cultura chamánica femenina de no se qué tribu de América del Sur una frase que se dice mucho: O me teo, tomo de esta situación lo que es mío y te dejo lo tuyo a tí, es difícil pero quizás es la forma mas sana y limpia de tratar a las personas.
Así que desde este despacho del que me marcho en 5 minutos, sabiendo que hoy he hecho un buen trabajo a pesar de las broncas que me he llevado, sabiendo que tengo una compañera de despacho genial, que debajo de esa piel es una bellísima persona, os mando a todos un abrazo para recordarme a mí misma que mi trabajo puede decir de mí pero no soy yo y que a dios gracias mi vida personal empieza una vez que cierro esta puerta.