sábado, 11 de octubre de 2008

La princesa que buscaba su nombre

Es algo raro que se me ocurrió esta mañana aburrida en el despacho, con el tiempo gris que hace fuera me pongo nostálgica y salen cosas nostálgicas así que aquí queda ésto, ya me comentáis!

Lejos, lejos, lejos
Ella quería ir lejos
Donde nadie supiera de ella
Donde nada se esperase de ella
Allí donde su nombre fuera algo más que susurros de terciopelo y oropeles
Huyó, lejos, lejos, lejos
Visitó tierras lejanas con nombres impronunciables para las lenguas humanas
Cabalgó a lomo de bestias míticas
Vendió sus alhajas cuando no le quedaba nada
Se desprendió de su capa cuando le molestaba
Escaló las montañas más altas
Descendió a los abismos profundos
Navegó a bordo del barco pirata más temido de todos los mares
Andó por caminos ya olvidados
Aprendió a ver a través de ojos que no eran los suyos
Sintió el frío y el dolor de la perdida de aquellos a los que amó
Sintió el calor de la amistad sin fronteras, sin condiciones
Dejó su corazón en manos equivocadas y permitió que se lo rompieran
Lo reconstruyó con las piezas que quedaron y aprendió que era algo de lo que jamás iba a desprenderse
Y cuando llegó al confín del mundo se dió cuenta de que el viaje había sido en balde
En el fin del mundo la princesa que buscaba su nombre lloró al darse cuenta de que había buscado lejos lo que estaba tan cerca
Se secó las lágrimas con el borde la manga
Se concentró en su respiración, no existía en aquel momento nadie más que ella
Y allí se escuchó a sí misma pronunciar su nombre
Humildemente la princesa se puso en pie y dio el primer paso del largo camino a casa.

2 comments:

carurota dijo...

en balde en balde,bueno puede que no encontrara su nombre pero lo que hizo mola!

Marisol dijo...

si lo encontró pero al final del viaje! Independientemente de que no hacía falta buscar fuera lo importante es que se puso a buscarlo no?