viernes, 7 de noviembre de 2008

El amor ciego guardenselo para sus mascotas

Eso de que el amor es ciego es una gran trola que nos han metido para que nos acojamos a esa absurda idea de que todo es perdonable y más cuando se ama. A estas alturas de mi vida en que descubro que cuanto menos masoca sea mejor, me doy cuenta de que la palabra amor se desvirtua, se diluye y se manipula por la sociedad para seguir manteniéndonos en esa teleraña de mentiras que hace que la pelota siga cayendo en el mismo tejado de los de siempre. Que si un diamante es para siempre, que si el amor es la pasión sin límites, que si tal que si cual.
Una leche debe ser el amor ciego, todo lo contrario cuando uno ama y lo hace de verdad es capaz de ver más allá de las proyecciones del otro, de las barreras, de los miedos e inseguridades para descubrir que detrás de la piel hay otra persona como uno mismo intentando relacionarse lo mejor que puede. ¿Cómo no enternecerse ante este hecho? Esa persona que me mira, que me sonríe, que llora, que gruñe, que se enfada, que sufre es una persona como yo. No es éste hecho liberador?, si yo soy una persona y el otro también, si somos capaces de vernos así, seremos capaces también de respetarnos, de valorarnos, de amarnos de una forma sana y sincera, no es una cuestión creo yo de ceder por obligación porque seas mi amigo, mi pareja o mi padre sino que desde mi yo, desde mis ojos entender, escuchar y devolver siempre con amor. Ésta es quizás la parte difícil y triquiñosa (de tricky (tramposa)) porque para amar al otro primero hay que amarse a uno mismo y eso es aceptar lo bueno y lo malo, las sombras y la luz que contenemos en nuestro interior.
Pero sólo así desde mí, sin olvidarme de quien soy, sin cegarme por la imagen del otro soy capaz de amar libre y sanamente.
Así que no, que no que no me la cuelan esta vez que el amor ciego es una mentira subliminal egoistica que no me compensa ya en absoluto, quien quiere amar en la oscuridad cuando puede disfrutar la luz del sol en las distintas estaciones de la vida?
Yo no os lo aseguro.

Un abrazo fuerte, sentido, luminoso y sano.