miércoles, 10 de diciembre de 2008

Tener fé

He aprendido con los años que para mí lo más difícil es tener fé en mí misma, muchos de vosotros diréis tú?! Sí, sí, yo Marisol máscara de fortaleza y seguridad es una cagada a la hora de mirarse al espejo y sentir: tú sí que vales! Pero poco a poco el caracolillo que soy va saliendo de la casita que se ha construido a la espalda y disfruta del sol.
Durante años han sido muchas las personas que han creido y siguen creyendo en mí, que ven en mí a un persona divertida, soleada y llena de ternura, y durante mucho tiempo yo pensaba: está loca toda esta gente, y pensaba que simplemente estábais siendo amables conmigo así que perdonad mi falta de fé en vuestro criterio y en vuestra sinceridad. En este momento de mi vida sé y siento que tengo mucha gente a mi alrededor que tienen un gran dón: el de la honestidad y a esas personas yo os considero mis amigos.
He aprendido que hay que confiar en la gente y sobretodo en mí misma, si vosotros véis esas cualidades en mí será porque las tengo no porque os lo estéis inventando, y lo mismo pasa con los defectos, aunque ésos siempre los he tenido más presentes =P
Así que voy cambiando el chip y voy creyendo cada vez más en mí misma, pero despacito que sino Marisol caracolillo se asusta y se refugia en el caparazón, que soy capaz de vivir en este mundo por mí misma, que no estoy sola porque me he rodeado de gente maravillosa a la que quiero y cuido mucho y ahora en este momento de mi vida en que las cosas no parecen tener salida, empiezo a darme cuenta de lo importante que es tener fé en mí misma y confiar no sólo en la causalidad de las cosas sino que nunca, por mal que me encuentre, por bajo que caiga, nunca, nunca estoy sola y siempre hay algún hombro que no sea el mío sobre el que me puedo dejar caer.
Así que esta pequeña Charlie no tira ya la toalla porque en la más oscura de las tinieblas es cuando la luz más brilla.

Un abrazo con fé de que lo sientas a través de la pantalla que nos separa.