martes, 10 de marzo de 2009

Detecnification

Ésto que os dejo a continuación ha sido mi primera incursión en el mundo Sci-Fi, es bastante flojillo pero mira ahí queda éso:

La luz precisa y roja del escáner topa con su cara y acaricia cada uno de los poros con minuciosa meticulosidad. Está acostumbrado a su inquisitivo tacto imperceptible y ni siquiera pestañea.
-Reconocimiento facial terminado- anuncia la máquina con esa voz que es todo sensualidad aberrante y plástica.
Conforme avanza al encuentro del siguiente dispositivo de seguridad le dedica un saludo y un guiño al pequeño ojo de cristal y cables que sabe trasladará su nítida imagen a la pantalla de su vigilante particular. Su mente fantasea ante las reacciones de quien le observa. Tiene la certeza de ser de los pocos que se toma interés por esa panda de voyeurs que se ven obligados por su trabajo a vigilar cada uno de sus movimientos.
Que menos que dedicarle un saludo matutino, travieso para hacerle entender a quien esté al otro lado que su mirada aparte de no pasar desapercibida es bienvenida.
A mitad camino se detiene extrañado.
¿Acaso ha escuchado un ruido ajeno a la rutinaria sinfonia de sus pasos sobre las asépticas planchas blancas que recubren el suelo?
Ladea la cabeza expectante, a la espera de confirmar si ese sonido ha sido real o producto de su mente soñolienta. Un escalofrío recorre su mente y su cuerpo. Intenta contener la emoción y no pensar que ese ruido escuchado sea el de la lente al intentar enfocar mas de cerca la imagen en este caso su persona.
-Ah Duvet demasiado zafiro ayer noche- se recuerda a él mismo en voz alta.
Últimamente se deleita ante el calor que le brinda su bebida favorita todas las noches. En un mundo tan quirurgico y tecnológico como el actual cualquier sensación que intensifique el sentimiento de ensalzar la carne de su cuerpo es un preciado tesoro para él.
Solo, por las noches, en su lujoso, espacioso y equipado con todo apartamento, la vasta e infinita red virtual a su alcance, él se asombra ante la imperiosa necesidad de simplemente sentarse a beber una copa e imaginar el roce real de piel distinta a la suya.
La necedad del ser humano le ha llevado hasta el punto de encerrarse en burbujas virtuales donde todo está dominado por las fantasías de la mente. El contacto humano es escaso y considerado una pérdida de tiempo y esfuerzo en este siglo en que se ha descubierto el maravilloso poder de la mente imaginativa.¿Quién necesita ya salir de casa si el universo está al alcance de la palma de la mano?
Cualquier sensación corporal imaginable y existente ha sido traducida a mejor dicho tecnificada y reformulada como un conjunto de ecuaciones que introducidas en una máquina de realidad virtual permiten acceder al usuario a ella sin que su cuerpo genere ni efectue esfuerzo físico alguno.
Con solo pensarlo y gracias a las cada vez mejoradas conexiones neuronales que compañias como la suya fabrican la vida no es mas que una proyección del cerebro sobre los sentidos y el cuerpo.
No se ha dado cuenta pero ha llegado a la puerta de su laboratorio. Con decir una orden la pared se desliza revelando un cubículo ordenado donde solo las rosadas orejas de sus carísimos ratones dan una nota de color al monocromático espacio lechoso. En vez de entrar, retrocede para encaminarse al centro neuralgico del edificio. Asciende con la ayuda de los ascensores al café digital que se halla situado en el ático. Al entrar en él nadie saluda, no se escucha mas que el silencio de miles de mentes dejándose llevar por sus fantasías viertuales.
Toma asiento y se conecta.
Por un instante todo desaparece.
Oscuridad hasta que sus retinas estallan ante la saturación de luz. Al tecnificarse se ha diluido en miles de algoritmos que dan sentido a la persona que es en el mundo virtual.
Desea indagar acerca de la persona que le observa. De improviso ese ruido otra vez, tan fuera de lugar en su vida y tan deseado. Él sabe que quien sea que es su voyeur como son conocidos los vigilantes le está observando ahora mismo.
Se concentra en busca de la información, tiene contactos y puede utilizarlos. A lo largo del día le es imposible concentrarse y está deaseando llegar a casa y ojear el dossier que hayan reunido para él acerca de su voyeur.
El líquido cae sobre el hielo de su copa nocturna y lo hace tintinear. Sus ojos transportan al cerebro la imagen de las letras que se despliegan ante él para ser procesadas.
Datos, datos y mas datos pero no los que le interesan. Sus cuentas bancarias, su trabajo, su dirección... pero él quiere conocer a la persona no a la información que la recubre.
Se sorprende al darse cuenta de que no le hubiera importado que fuera un hombre, pero es ella, una mujer detrás de la lente, eso despierta en él nuevos deseos, anhelos y preguntas. ¿Cómo será su voz, su cuerpo y su tacto?¿Por qué él, para que esforzarse en hacerse presente en su vida?
Sentir, sentir, simplemente desea sentir su piel, su aliento cerca de su oido susurrando su nombre. Se deleita imaginándola ya que los datos fotográficos de las personas hoy en día son demasiado difíciles de conseguir, además de escasos
No sabe cómo pero se encuentra delante de la entrada del edificio de ella, se da cuenta de que es la sensación de desorden que ha generado ese ruido de enfoque en su cuerpo lo que le ha arrastrado hasta alli.
La cámara de seguridad de su apartamento le enfoca, es ella detrás de la lente otra vez, en ese instante duda de si le permitirá la entrada. Delante de esa barrera arquitectónica que les separa analiza la situación simplemente para descubrir que no está preparado para lo que pueda encontrarse detrás, no es más que emoción a flor de piel y no está acostumbrado a sentir.
Por fin se produce la apertura.
Él se queda inmovil ante la belleza de su cuerpo bañado por la luz y cuando ella toma el cuello de su camisa atrayéndole hacia el interior él simplemente se deja llevar mientras ella susurra en su oido:
-Detecnify me with your hands tonight-
Por un instante él se alegra de saber inglés y de tener unas manos con las que hacer realidad esa necesidad que es también suya.
Se desconecta de su mente y se deja arrastrar por ese petición esperando que ella haga lo mismo con su cuerpo.
-Detecnify me- se escucha a si mismo rogándole a su oido.
En el silencio de la noche dos burbujas virtuales estallan en una sinfonía distinta a la habitual para crear una nueva realidad.
Detecnification process initialised.