martes, 10 de marzo de 2009

La llamada

Ésto lo escribí hace mucho tiempo después de leer el blog de Juan Fondevila que es un maestro de las letras y la escritura además de buen amigo, pasaros por su blog para leer relatos de mucha calidad y reseñas de libros y pelis interesantes

Ella se sienta en su terraza. Amanece.
El batín bien ceñido a la cintura, siente el suave tacto, la calidez del tejido en su piel. Introduce sus manos apretadas en los bolsillos y desearia ser fumadora, encender un cigarro y que sus dudas y temores fueran humo en la mañana. El sol anaranja el cielo y las nubes, todo se enciende suave y lentamente.
Entorna los ojos, se toca las sienes y cansada de pensar vuelve su mirada a la taza de cafe, sus dedos se pasean por el borde mojado aun por los restos bebidos por sus labios. Espera ansiosa, la calle aun duerme, ruidos amortiguados llegan hasta ella, espera.
Pasan unos minutos, tiene la certeza de que llamará, lo sabe y continua esperando. Se muerde una uña y se maldice, prometió no volver a hacerlo.
Finalmente un sonido rompe la quietud de la mañana, el teléfono suena insistente, su llamada es la llave a miles de recuerdos, tiempos mejores de vino y rosas que sabe que ya no volverán. Esa sensación de pérdida aletea por su corazón hasta posarse en su mente.
Se detiene avergonzada a medio camino al darse cuenta de su prisa, de su ansia por escuchar su voz, se enfada con ella misma, quisiera gritarse, detenerse. Lo consigue, vuelve a sentarse la taza de café en sus manos, el teléfono insiste impaciente, el momento perdido.
silencio.