viernes, 18 de septiembre de 2009

Momentos

A veces me descubro en el empecinamiento de ser feliz y me pierdo los momentos de felicidad que tengo en mi vida, y es que la felicidad como casi todo en esta vida no es eterna, igual que la tristeza la felicidad viene por rachas, viene, se queda un rato y acaba pasando porque pienso yo que quizás sea su forma de hacerse de querer. Saborear esos momentos de felicidad, tristeza, alegría, frustación, calma... quizás sea un aprendizaje largo y costoso pero al menos estoy en camino, unas son más fáciles de identificar que otros, más agradables de digerir, otros momentos quiero que pasen fugaces y rápidos como una nube de tormenta cuando sopla el viento, pero todos, todos estos instantes únicos e irrepetibles que conforman mi vida son valiosos.
Estar demasiado en la felicidad no creo que me haga bien porque como la fruta cuando su tiempo pasa el momento, la emoción, la sensación, la experiencia se enrrancia. Aprender a saborear de estos momentos en todas sus etapas es lo que más me cuesta pero aquí estoy delante del jarrón de la vida viendo a ver cuando las flores momentáneas se mustian para recoger otras del jardín y cambiarlas.
Así es la vida, cambiante, efímera, única en cada guiño e irrepetible, en el fondo bella como la flor que empieza a despuntar y a la vez sola como el pétalo que cae pero en todo momento disfrutable.
Un abrazo de fruta madura lista para ser comida.

2 comments:

carurota dijo...

ey se echaba de menos uno de estos post tuyos.di que si!

Marisunnychan dijo...

gracias por el apoyo incondicional!