jueves, 12 de enero de 2012

Cositas que estoy haciendo

Últimamente como tengo tiempo libre y estoy en casa estoy haciendo manualidades y tejiendo a ganchillo cosas para mi supresobri Ainhoa. Me he apuntado también a Urban Knitting Valencia, somos un grupo de tejedoras que creemos firmemente en que las cosas hechas a mano, con amor y paciencia sedisfrutan más tanto por parte de quienes las hacemos como aquellos que las reciben. Aún no he podido ir a ninguna reunión pero estoy deseando escuchar que nueva acción se va a realizar para llenar nuestra ciudad de color y alegría demostrando que a pesar de todo existe la belleza.
Aquí os dejo una muestra de las cositas que he estado haciendo esta semana.

Galletitas de chocolate


Marcapáginas y clips para el pelo gracias a este tutorial de Little Lovelies


Funda para mi libreta

Y por último he empezado el suéter de mi supersobri Ainhoa


Y por último os dejo una cita que escuche en la serie Downtown Abbey que me gustó mucho la pongo en inglés que estoy vaga para traducir y hago una traducción rapidilla:

"What would be the point of living if we didn't let life change us"

Also así como:

"Qué sentido tendría la vida si no dejamos que nos transforme"
Un abrazo cargado de cotidianeidad



martes, 26 de abril de 2011

Siguiendo una serie de pequeños placeres

Uno de los pequeños grandes placeres que tengo es personalizar mi ordenador, y no me pasa con todos los ordenadores, es sólo con mi ordenador de sobremesa.
Me encanta tunearlo como digo yo, pegarle notas con frases que me parecen interesantes o recortes de revista, o ponerle amigurumis y cosas por encima.
Os dejo una foto de mi tuneado más reciente, las últimas dos cositas que he añadido, mis gatitos impulsados por energía luminosa y la pequeña Carlotita Chan, espero que os gusten!
Y vosotros también tuneáis vuestro ordenador? Qué cositas le ponéis para que sea más vuestro?

martes, 22 de febrero de 2011

La verdad nos hace libres

La verdad nos hace libres pero ché tú, como duele a veces, como pica otras y cómo de difícil es de oir.
Por eso a veces por razones que antes no entendía me volvía sorda.
O sin saber por qué había cosas que era incapaz de ver.
¿Para qué? empieza a ser una de las herramientas imprescindibles para llegar al meollo de las cosas, no por qué sino para qué hago las cosas, para qué actúo de una u otra forma, para qué me miento cuando la verdad está escrita en letras mayúsculas en la pared de mi memoria corporal y emocional.
Algo que distingue a un amigo de una persona cualquiera es su capacidad para atreverse a decirme las verdades dolorosas aún a riesgo de que lo mande o la mande a escaparrar, aún a riesgo de la reacción defensiva, evasiva, a veces incluso virulenta que se pueda desencadenar después de sus palabras.
La verdad puede doler, pero no mata y definitivamente ayuda a sanar viejas heridas, nuevos enganches, futuras decepciones.
Cada vez más pienso que hace falta valor para mirarse al espejo y ver en esa cara que se refleja, en esos ojos al ser humano que en ese instante me devuelve la mirada, con las miserias, con las alegrías, con los años, con la inocencia ajada pero todavia presente, honesta, llanamente el ser humano que soy.
La verdad, no está ahí fuera como decía el agente Malder en Expediente X, la verdad he descubierto que está aquí dentro y se refleja, se vive, se juega ahí fuera.
Un abrazo honesto

martes, 18 de enero de 2011

Una serie de pequeños simples placeres

He decidido darle un poco de vidilla a mi blog escribiendo acerca de una serie de simples placeres que puedo encontrar en mi día a día y que por simples que son pueden pasar despaercibidos a pesar de su gran utilidad y belleza.
Así que para empezar esta serie de posts elijo hablar de mis tazas favoritas.
Un taza puede parecer un objeto simple, inanimado, cotidiano totalmente carente de sentido pero en la realidad con una taza se puede hacer una analogía perfecta, la del vacío fértil; ese instante imprescindible de vacío que ha de existir para que se pueda llegar a asimilar cualquier conocimiento por grande, por simple, por sencillo que sea.
También una taza es un objeto utilísimo porque nos ayuda entre otras cosas a servirnos bebidas calientes como son el té o el café.
Ahhhh, ese momento mágico, ese instante liberador y relajante en que posamos la taza en nuestro labios para verter y saborear su contenido...
No me ha sido difícil reconocer cuales son mis tazas favoritas porque me es imposible quedarme sólo con una de ellas.
Son las tazas que aparecen en la fotografía que comparto a continuación
La que uso como lapicero/ taza de las agujas era de mi mami y como suelo ser torpecilla y se me ha roto más de una taza prefiero que esté en mi mesa sin moverla mucho para prevenir roturas y la otra es una taza que le compré a Álvaro porque tiene una asita en forma de cerdo, pero que como no la usaba y yo sí pues pasó a convertirse en mi taza.
¿Cuál es vuestra taza favorita? y ya que estoy y preguntar es gratis ¿té, café o portabolis?

domingo, 12 de diciembre de 2010

Me emociona

Me emocionan tus labios entreabiertos, la cabeza apoyadita en la almohada, despertarme contigo, emocionarme.
Emocióname, refleja en esos tus ojitos esta mi cara, a mi, ese yo mío que sólo el otro puede sacar a la luz
Me emociona mi mapa emocional, seguir encontrando en él lindos lindes, zonas vírgenes a explorar, viejos territorios a redescubrir con otra mirada, con otra mente, con otro corazón.
Emociónome con el sonido de tus latidos cuando te abrazo por la espalda, tu tum, tu tum, la vida en estado puro me emociona.
Me emociona el mundo con su ruido, con sus sonidos apegándose a mi cuerpo, creando música improvisada.
Emocióname con tu natural risa que se escapa como viento entre las grietas de un día de viento y cielo azul y nubes volando.
Me emociona encontrarme en mi, en ti, en el otro, en ella, en el mundo como una mota más del espacio, igual pero diferenciada
Me emociona, perdona que me emocione, pero es así me emociona:
La vida

viernes, 1 de octubre de 2010

Tribulaciones de una trabajadora

En momentos como éste me pregunto:

¿Qué hago un viernes por la tarde comiéndome un bocadillo de sardinas en la oficina con al menos mas de dos horas de trabajo por delante?

Y la respuesta es sencilla, no, y digo NO, se debe uno confiar en la tecnología, es preciosa, es cómoda pero a veces te mete unas patadas en la espinilla que te deja tiesa. Éso me pasó a mí el jueves cuando al insertar mi maravilloso usb en el ordenador de la oficina al ir a abrir los archivos, tachán!!!! error, error, error, y los datos están corruptos!!

Mi cara ésta: O_O
Así que en pocas palabras esa es la sencilla razón por la que ahora en vez de apagar el ordenador e irme a Cuenca me encuentro en mi mesa de despacho comiéndome un bocadillo de sardinas, y porque básicamente no había nada más en la oficina que pan y la dicho lata.

Abrazos cautelosos

sábado, 22 de mayo de 2010

Honestidad ese arte tan difícil de practicar


Qué difícil es ser honesto, ya no sólo con los demás sino conmigo misma.
Curioso no? a lo largo de los años he ido acumulando miles de tretas de autoengaño y sabotaje en mi contra para seguir manteniéndome en ese viejo yo caduco, que cuando cojo las tijeras de podar se echa a temblar no vaya ser que pierda el trono que tanto le ha costado ganar.
Y es que una misma es un jardín que hay que cuidar, con esmero, con paciencia y con disciplina porque sino crecen las hierbas altas, amarillentas ya del cálido sol pero que no dejan ver las pequeñas flores que ocultan a ras de suelo.
Y ese trabajo de rastrillar, determinar qué podar y qué dejar, que zonas permitir que permanezcan más salvajes y cuáles no requiere un grado alto de conexión de la necesidad de cada momento, sin juzgarla, sin filtrarla y sí, es imprescindible la honestidad. Porque habrá cosas que vea que no me gusten, que me irriten que sigan aún ahí, que me entristezcan pero al fin y al cabo cosas mías, tan necesarias como aquello que considero bello y bonito.
Y después del arduo y gozoso trabajo, con la fresca limonada en la mano, disfrutando de la brisa en el porche me doy cuenta de que para mantener el jardín cuidado, para que el jardín siga creciendo sin estancarse es aconsejable seguir practicando, cada día el arte de la honestidad, porque sólo familiarizándome cada vez más con mis hierbajos seré capaz de estar cada vez más conectada con la infinidad de combinaciones emocionales que soy, de que el jardín sea cada día un fiel reflejo de mi yo interno.

Un abrazo honesto