miércoles, 16 de septiembre de 2015

Sweet Coffee

Hoy soy feliz, han vuelto a hacer mi donut favorito de Dunkin Donuts! El donut de cafe tan sencillo y tan simple como eso.
Recuerdo cuando era pequeña que al verlo pensé... Ohhh es como tomar café, eso que toman los grandes y que yo no puedo. Recuerdo el sabor dulce, dulce y al final ese nuevo sabor que inundó mis papilas: café. Quizas por eso durante mucho tiempo he tomado el café dulce, con toneladas de azúcar por la intensidad de ese momento. Y ahora tomando mi donut de café me doy cuenta quizás porque no lo han conseguido reproducir como la receta original, de que la niñez imprime una fuerza a las memorias que a veces dista de la realidad. El donut ya no deja ese regusto a café, quizás porque ahora tomo el café con menos azúcar y me gusta mas su sabor ácido o amargo dependiendo del grano...
Y no es decepcionante este hecho sino un reality check, me he hecho mayor, mis gustos cambiaron, evolucionaron y aunque ya no es el mismo sabor mi mente trae a mi ahora esa sensación de desafío de tomar algo nuevo, esa alegría de la niñez en que todo es nuevo, esa excitación de ehhh estoy tomando café como los adultos aunque en realidad lo que estoy disfrutando es simple y llanamente un donut con glaseado al que le han enseñado un grano de café.
Y es que la felicidad a veces radica en estas pequeñas grandes cosas, en la fantasía construida mas que en el objeto en sí mismo.
Desde mi contento de tener que chuparme los dedos para retirar el glaseado me despido, feliz como una perdiz!

viernes, 11 de septiembre de 2015

De camino a CASA

A pesar de que ya llevo un tiempo viviendo en Barcelona cuando viajo a Valencia se que viajo a CASA.
Y no porque hayamos vivido en la misma casa toda la vida desde que llegamos a Valencia en 1985 sino porque Valencia huele a hogar.
Paseo por ella y reconozco las calles a pesar de todos los cambios que van habiendo. Las ciudades tienen su caracter que se mantiene, en esencia, inmutable durante generaciones.
Valencia ademas huele distinta, cuando es época de naranjos el azahar te envuelve como una suave manta vaporosa. Pero no es solo el azahar, es ese que se yo que yo que se que esté donde esté si cierro los ojos y recupero esa esencia, ahhh me huele a CASA
Es el color del cielo, la luz... Que a pesar de la humedad se consigue mantener nítida y precisa.
Ya lo decían en la canción: Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del color
Y hacia esa Valencia voy, aquella que me enamora con barrios como Ruzafa o El Carmen, que me abraza con su catedral con tres puertas con tres estilos arquitectónicos distintos, que me enternece con su Basilica con cúpula restaurada, que se ilumina cada noche con la luz de mil farolas y la sonrisa de mil personas.
Hacia alli voy, camino a Valencia, camino
... A CASA